
Buscador de documentos El pasado 20 de junio Kirguistán votó el cierre de la base aérea de la OTAN en Manás. La base militar quedaría desmantelada en julio de 2014. Desde hace años se habla del cierre de la base militar y su conversión a un aeropuerto comercial que serviría de conexión entre Europa y Asia y que encajaría más con la nueva imagen que quiere dar el país. El autor del artículo aprovecha este suceso para analizar la realidad geopolítica de Asia Central a través de la teoría del “gran juego” de Rudyard Kipling. Según esta hipótesis Asia Central sería el espacio perfecto que las grandes potencias utilizan en su juego geoestratégico, pues se trata de naciones nuevas con vastos recursos y que aún tienen una fuerte dependencia de sus vecinos.
El 26 de junio se celebran en Mongolia elecciones presidenciales. Las elecciones se llevan a cabo en un contexto de transición con rasgos democráticos y de libertad. También en un unas condiciones donde la economía crece rápidamente. Mongolia, como las demás repúblicas que se independizaron veinte años atrás, se resintió económica y socialmente de la caída de la Unión Soviética. Pero su tierra rica en costosos minerales como el oro ha propiciado este rápido crecimiento económico. Se trata de una nación muy ligada a la naturaleza y uno de los retos a los que se enfrenta es seguir hacer compatible este crecimiento con el desarrollo sostenible.
El pasado 19 de junio, tuvo lugar un encuentro en el Atlantic Council de Washington moderado por Ross Wilson, director de Patriciu Eurasia Center, en el que se debatieron las transformaciones del Cáucaso y de Asia Central. Dichos cambios iniciados hace 20 años fueron analizados entre el Dr. Juha Kähkönen, director adjunto de Oriente Medio y Asia Central del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el honorable William Courtney, ex embajador de Estados Unidos de Kazajstán y Georgia. En el transcurso del evento los participantes abordaron los principales logros y los futuros riesgos de la región y cómo superar estos desafíos sociopolíticos. Es posible acceder a la presentación y al video completo desde su página Web.
El Mar de Aral, situado entre las repúblicas centroasiáticas de Kazajstán y Uzbekistán, lleva encogiéndose cincuenta años y con este fenómeno ha causado una grave catástrofe medioambiental. Según un científico ruso del Instituto de Oceanografía de la Academia Rusa de las Ciencias, su proceso de encogimiento se ha detenido. Su superficie se ha encogido de tal manera que la evaporación ha decaído hasta detenerse. El mar, por la desecación de gran parte de su superficie debido a la sobreexplotación de sus recursos, quedó dividido en tres partes. Dos de esas partes han quedado inhabitables para la flora y la funa y gran parte del terreno representa incluso una amenaza para la salud humana. La sección norte, situada en Kazajstán y denominada el “pequeño Aral”, no quedó tan dañada y es la que tiene más probabilidades de recuperarse.
El presidente de Kazajstán, Nursultán Nazarbáyev se ha reunido con su homólogo uzbeco, Islam Karímov, en una visita oficial. Las conversaciones entre los dos líderes han girado principalmente en torno a la gestión de los recursos hídricos regionales coincidiendo con la polémica de los proyectos de las presas de Rogun (Tayikistán) y de Kambarata (Kirguistán), destinadas a la producción de energía hidroeléctrica. Las presas se situarían en sus territorios respectivos de los ríos Amu Daria y Sir Daria. Se trata de importantes ríos que las dos pequeñas repúblicas comparten con las repúblicas kazaja y uzbeca, situadas en la parte baja. El presidente de Uzbekistán ha mostrado abiertamente su rotunda oposición a la construcción de estas infraestructuras. Éstas perjudicarían al cabal fluvial en su curso por los países que se encuentran cuenca abajo, Uzbekistán y Kazajstán y con ello a su desarrollo económico y entorno medioambiental. Karimov ya advirtió a los promotores del proyecto, Tayikistán y Kirguistán, de que las relaciones diplomáticas podrían resultar gravemente dañadas. Los líderes de estos dos estados alegan que sus economías necesitan este empuje. Y, por su parte, Nazarbáyev se perfila como líder en la resolución de este asunto con una apelación al diálogo conjunto con sus convecinos.
Con la debilidad de los sistemas económicos de los países de Asia Central después de la caída de la Unión Soviética, muchos trabajadores centroasiáticos se vieron obligados a emigrar a Rusia en busca de un mejor modo de vida. De las remesas de estos emigrantes depende en gran parte la economía en los países de Asia Central, especialmente en Tayikistán. Estos inmigrantes suelen tener algunos problemas de integración en la sociedad rusa. Sin embargo, en las ciudades rusas cada día existen más iniciativas de integración. En este artículo se habla concretamente de un centro que ayuda a los niños hijos de inmigrantes centroasiáticos en su proceso de integración en el país. El objetivo del proyecto es ayudar a estos niños a integrarse a través de la lengua rusa y a través del establecimiento de lazos con niños locales mediante actividades varias. La lengua es de los vehículos de integración social más importantes y las actividades, como partidos de fútbol, ayudan a establecer vínculos sociales y a una mejor comprensión mútua.
Las reservas de gas natural Tayikistán, hasta ahora poco explotadas, podrían constituir un potenciador de la economía tayika. La pequeña república centroasiática necesita crear una buena estrategia de gestión para este recurso, la cual incluirá las relaciones bilaterales en materia energética con Rusia y China. Tayikistán podría convertirse en segundo exportador centroasiático de gas en China. Este acercamiento comercial ayudaría además a reducir la actual dependencia de la antigua colonizadora, Rusia, y sería un buen comienzo para la cooperación en otros ámbitos, como el de la seguridad. Por ahora, la compañía petrolera china CNPC ya se ha mostrado dispuesta a invertir en nuevas infraestructuras, de lo cual se beneficiarían ambos países. Sin embargo, aún quedan algunos puntos débiles por abordar, como la gestión de los ingentes flujos financieros que aportaría la exportación de gas. Según The Diplomat, de una buena gestión de los beneficios por parte del estado depende que este potente recurso energético contribuya de manera positiva al desarrollo humano de la población.
La Escola de Cultura de Pau es un centro de estudios que tiene el objetivo de promover la cultura de paz a través de la investigación, la diplomacia paralela, consultorías y la formación. Sus principales áreas de investigación incluyen los conflictos armados y las crisis sociopolíticas, los procesos de paz, la construcción de paz posbélica, la justicia transicional, la dimensión de género en los conflictos y la paz y la educación para la paz. Hemos hablado con Ana Villellas, investigadora encargada de Europa, el Cáucaso y Asia Central en el Programa de Conflictos y Construcción de Paz de la Escola de Cultura de Pau.






